Desde hoy voy a hacer un cambio radical en mi actitud frente la vida, siempre he pensado que soy una mujer positiva que sale adelante ante cualquier avtar de la vida, pero me di cuenta que se puede ser aún más.
Para empezar no me lamentaré más, de ahora en adelante sólo voy a ser FELiz, pensaré en serlo y creeré a cad instante en eso, porque me convencí que es la única forma de hacerlo realidad.
Soy una mujer privilegiada, estoy sana, tengo mi profesión, tengo un marido maravilloso que me ama, me regalonea, me cuida, al que conozco desde mis 16 años, fue mi único pololo, mi primer beso, definitivamente el amor de mi vida, cada día lo amo más. Mi hijo es un regalo del cielo que después de cinco años y medio de matrimonio vino a consolidar nuestra relación, mi bebé está cercano a los dos años, y a mediados de mayo si Dios quiere nacerá nuestro segundo hijo, que de todas maneras y al igual que el primero es una bendición.
Por eso les digo que que sólo voy a pensar en lo bueno que quiero, n voy a gastar más energías en cosas que no valen la pena, en lo que no tengo o en lo que no quiero, sólo pensaré en lo que quiero y voy a tener.
Por ejemplo un trabajo maravilloso, dónde desarrolle mis capacidades, una nueva casa para que mis hijos tengan una pieza maravillosa y mucho espacio para jugar. También creo que mi marido va a tener el trabajo que tanto quiere y que vamos a vivir tranquilos.
Millones de bendiciones para todos los que me leen, para los que me dejan sus palabras de ánimo y apoyo, este bligoo me ha servido infinitamente y quiero que sepan que me alegran, de todas maneras es una bendición conocerlos.
Espero no haberlos aburrido.
Se les quiere.
besos y abrazos.



Carlos Smith S
Tú estás aqui para completar el universo.
Ser o no ser, no es una pregunta, es un laberinto, y es por este complejo universo que rastreamos la manera de relacionarnos con nosotros mismos y con nuestro entorno. Esta búsqueda, que es el juego más serio de nuestras existencias, nos hace responsables de nuestros propios aciertos o adversidades.
Sin embargo, el ser humano es un animal social, un animal que necesita de sus otros, que nace para ser feliz y que todo lo que hace no es otra cosa que crear caminos para serlo.
Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias. John Locke.
En occidente, hemos construido el arquetipo de la no felicidad, de su inexistencia o de su imposibilidad. Paralelamente ha ido surgiendo el paradigma de la "Felicidad Ficticia", aquella felicidad impuesta, discriminatoria, que despliega un encadenamiento de catástrofes socialmente aceptadas (imagen, status, poder adquisitivo, cánones de belleza, arrogancia intelectual, arrogancia social, racial, estética, todas las arrogancias) como respuesta a las interrogantes más profundas del ser humano.
El “tener” (desmedidamente) no produce “ser”, sino que todo lo contrario; desorienta, paraliza, contamina. Hoy se es valorado por lo que se tiene, no por lo que se es, de modo que, en la medida que necesita ser valorado, el ser humano de este siglo entra de lleno en el juego de múltiples catástrofes socialmente aceptadas.
A través de laberintos como éste es que hemos percibido que lo humano ha estado agonizando en los humanos.
La “Felicidad Real”, es posible, y ya es hora de que expanda sus límites y retome su función original, su función afectiva, su función reunificadora, en donde el ser humano prime como actor fundamental.
En cada momento, en cada minuto, cada día, la vida es un proceso de creación, de manera que, cotidianamente, se presenta ante nosotros el momento exacto para empezar de nuevo, para escudriñar y ser creativos, y dejar ingresar lo que hemos mantenido alejado durante siglos, este esquivo estado mental llamado felicidad.